[...] existe en todas las sociedades otro tipo de técnicas (además de las de producción, de significación y de dominación): las que permiten a los individuos efectuar, por sí mismos, determinado número de operaciones sobre su cuerpo, su alma, sus pensamientos y sus conductas, y de esta manera producir en ellos una transformación, una modificación, y alcanzar cierto estado de perfección, de dicha, de pureza, de poder sobrenatural. Llmemos a estas técnicas, las técnicas de sí.
[...] Me parece que en cada cultura la técnica de sí implica una serie de obligaciones de verdad: hay que descubrir la verdad, ser iluminado por la verdad, decir la verdad. Muchas coacciones se consideran importantes bien sea para la constitución, bien para la transformación de sí.
En la actualidad, ¿qué es la verdad como deber en nuestras sociedades cristianas?
[...] en el cristianismo el descubrimiento de sí no revela el sí mismo como una ilusión (como en el budismo). Cede el lugar a una tarea que sólo puede ser infinita. Dos objetivos definen esa tarea. En primer lugar, existe el deber de despejar el espíritu de todas las ilusiones, tentaciones y seducciones susceptibles de alumbrarse allí, así como el deber de descubrir la realidad de lo que pasa en nosotros. A continuación, hay que liberarse de toda adhesión a sí, no porque el sí mismo sea una ilusión, sino porque es demasiado real. Cuanto más descubramos la verdad sobre nosotros, más debemos renunciar a nosotros mismos, y cuabnto más queramos renuinciar a nosotros mismos, tanto más nos es necesario poner a la luz nuestra propia realidad. Eso es -esta espiral de la formulación de la verdad y de la renuncia a la realidad- lo que está en el corazón de las técnicas de sí practicas por el cristianismo.
[...] en esta infinita espiral de verdad y de realidad del sí mismo la sexualidad tiene, desde los primeros siglos de la era cristiana, una importancia considerable; y una importancia que no ha dejado de crecer. ¿Por qué hay un lazo tan fundamental entre la sexualidad, la subjetividad y la obligación de verdad?